Regia Marina Italiana en la segunda Guerra Mundial

El papel de la Regia Marina durante la 2ª GM ha sido siempre un poco olvidado frente a lo realizado por las otras Marinas beligerantes. Su papel en el escenario del Mediterráneo fue clave en el desarrollo de la guerra. Durante tres años negó a las fuerzas navales inglesas la utilización del Mediterráneo como ruta de abastecimiento hacia Medio Oriente y Lejano Oriente y permitió el tráfico de abastecimientos al frente del Norte de África.

 

La entrada de la Regia Marina

en la Segunda Guerra Mundial

Nave de batalla Roma - Año 1943 Disegnato in 3D da Pino Capitaneo    

Mussolini le declaró la guerra a Francia e Inglaterra en junio de 1940 e hizo entrar a Italia en la Segunda Guerra Mundial. La Regia Marina Italiana era la cuarta flota más grande del mundo al empezar la 2a GM. Al empezar la guerra su zona de gravitación era el centro del Mar Mediterraneo, con la casi totalidad de la flota de combate francesa emplazada en Tolón para neutralizarla y con numerosas unidades británicas apostadas en  Gibraltar y Alejandría.

Después de la rendición de Francia y de los ataques de la flota británica a las unidades francesas fondeadas en Mers-Kebir y en Dakkar la flota francesa quedó neutralizada. Entonces la presencia de la Marina Italiana en el centro del Mar Mediterráneo desafió el control de las fuerzas navales británicas sobre el Mediterráneo. La flota italiana virtualmente negó todo tráfico naval inglés entre Gibraltar y Alejandría, obligando a la navegación británica a rodear toda la costa de África por el cabo de Buena Esperanza (Good Hope Cape, South Africa) para poder efectuar el abastecimiento entre el Reino Unido y Egipto.

Las previsiones y el abastecimiento para un duro y largo conflicto fueron totalmente inadecuados. No se habían constituído apropiados stocks de los abastecimientos esenciales, en especial los de combustible.

Tampoco se había previsto antes del inicio de la guerra que una gran proporción de la flota mercante italiana estaba en sus rutas de ultramar habituales y entonces ante la declaración italiana de guerra los barcos fueron  sorprendidos en puertos y rutas alejados y gran parte de ellos fué perdida o internada en ultramar.

La capacidad industrial italiana era inferior a la británica, ya estaba sobreexigida antes de empezar la guerra y no se pudo incrementar en forma comparable a los de otros países beligerantes. 

La aviación italiana operaba desde bases en tierra contra los ingleses. La relación entre las armas aérea y naval italianas fue siempre deficiente y no ayudó al emprendimiento de operaciones coordinadas para el respaldo  de la flota principal o para las operaciones de convoyes. La marina italiana no dispuso de portaviones durante el transcurso de la guerra.

La Regia Marina Italiana ha sufrido desde el final de la segunda Guerra mundial de lo que se llama mala prensa, un resabio de la propaganda de guerra realizada por el bando que fue el vencedor. La historia la hace siempre el vencedor de un conflicto, más que por mala voluntad simplemente por el hecho de que lo ya publicado queda en la memoria colectiva y deja de ser negado y rebatido por su oponente. 

El papel estratégico de la Marina Real Italiana

La Regia Marina Italiana en la Segunda Guerra Mundial tenía dos básicos objetivos: el primero era la presencia estratégica  de la flota principal en el Mar Mediterráneo. Después de la derrota francesa su sola presencia en el Mediterráneo central determinaba la imposibilidad de su uso por el tráfico naval británico entre el Reino Unido y Egipto.

La segunda prioridad era la protección e interdicción de rutas marítimas y la protección del tráfico costero. Los objetivos eran proteger las rutas entre Libia e Italia, resguardando los convoyes hacia los puertos de Tripoli y Bengazi en Libia, efectuar la interdicción de los convoyes de ingleses, y  proveer la protección del tráfico costero en la costa metropolitana y albanesa. En 1941 se le añadió el Mar Egeo como teatro de operaciones. 

La aviación italiana operaba desde bases en tierra contra los ingleses. La relación entre las armas aérea y naval italianas fue siempre deficiente y no ayudó al emprendimiento de operaciones coordinadas para el respaldo  de la flota principal o para las operaciones de convoyes. La marina italiana no dispuso de portaviones durante el transcurso de la guerra.   

La Regia Marina disponía de excelentes naves, modernas y bien armadas, que no tenían nada que envidiar a los mejores barcos británicos o franceses. La flota de batalla italiana se componía de modernos acorazados, dos de construcción modernísima y otros cuatro remodernizados en los años treinta; los cruceros eran veloces, bien armados, con  blindajes de poco espesor en las clases más antiguas; aunque las nuevas clases dispusieron de una mejor protección. Las nuevas clases de destructores eran excelentes naves; los torpederos eran virtualmente destructores escolta con velocidades de más de 30 nudos y la flota de submarinos era una de las más grandes del mundo.

Cuatro diferentes clases de destructores italianos utilizados para la escolta de la Flota principal

Maestrale, Oriani, Artigliere y Legionario Diseño en 3D de Hugo von Zeschau 

El mando de la Regia Marina

Los mandos superiores siempre fueron considerados como carentes de motivación y resolución, con poca imaginación y capacidad  para aprovechar eventos que emergían durante situaciones que muchas veces hubieran podido ser aprovechadas en su favor. Hay que recordar su coyuntura: el criterio de la superioridad política de no arriesgar las naves, la necesidad de sostener la presencia estratégica de la Flota, acompañada de la escasez creciente de combustible, y de la poca capacidad italiana para reemplazar  o reparar los barcos.

Los mandos inferiores en cambio exhibieron la mayoría de las veces un liderazgo y una firmeza admirables, con frecuencia enfrentando situaciones de desventaja y de carencia de recursos.            

AFRIKA KORPS: La victoria italiana

de los convoyes

La Marina Real Italiana apoyó la gesta de Rommel en la campaña del Desierto con el Afrika Korps. Todos los abastecimientos, la munición y el combustible; cada hombre, cada tanque, cada cañón, cada arma fueron transportados exclusivamente por convoyes de transportes entre Italia y la costa africana con la protección de destructores y escoltas italianos.

Los convoyes navegaban a lo largo de las rutas marítimas que se extendían desde el sur de Italia hacia los puertos de Trípoli y Bengazi, en Libia. Desde ellos los abastecimientos debían ser transportados 1000 Km por la ardua ruta costera hasta el frente en la frontera egipcia. El mantenimiento y la defensa de estas rutas navales fue vital para la lucha en el Norte de África.

Los barcos ligeros de la flota italiana debieron garantizar el apoyo a los convoyes. Cazatorpederos, torpederos, corbetas y submarinos encararon la tarea de la lucha antisubmarina, la defensa antiaérea, de tender campos de minas para proteger las rutas, siempre luchando frente a grupos de combate ingleses de cruceros y destructores que efectuaban incursiones repentinas e inesperadas. 

Las pérdidas de escoltas italianos fueron apabullantes, equivalentes a las sufridas por los destructores japoneses, sino peores. A pesar de ello la escolta siempre protegió a los convoyes que consiguieron transportar un muy alto porcentaje de tropas y materiales durante el lapso en que Italia peleó en la guerra.

Los ingleses tenían grupos de batalla integrados por modernos cruceros y destroyers, con alta movilidad, que actuaban muy concentrados, y manejados en una forma extremadamente agresiva. En determinadas ocasiones estos grupos atacaban en cooperación con portaviones. Estos grupos efectuaban continuamente operaciones nocturnas, haciendo uso de su principal ventaja técnica, la posesión del radar. Los italianos no fueron conscientes de su existencia y su uso por los británicos hasta bien avanzada la guerra.

La isla de Malta fue un vital reducto en la lucha inglesa en el Mediterráneo central. Los grupos de cruceros y destroyers británicos operaban desde ella para el hostigamiento a los convoyes y a sus escoltas. Las bases navales de Gibraltar y Alejandría fueron los puertos de apoyo para estos grupos y para las unidades mayores en las ocasiones en que enfrentaron a la flota de batalla italiana.

Tipos de naves

AcorazadosCruceros pesadosCruceros LivianosDestructoresTorpederosPortavionesEscoltasOtras NavesArmas

Cuatro diferentes clases de destructores italianos utilizados para la escolta de los convoyes. Maestrale, Da Recco, Turbine, Dardo y Folgore Diseño en 3D de Hugo von Zeschau    

Referencias:

Bernard Ireland  - Warships of the Second World War II - Collins - Jane´s La storia della Regia Marina Italiana nella seconda guerra Mondiale  Cacciatorpediniere di Andrea Piccinotti Storie di Navi  A.N.M.I.Associazione Nazionale Marinai D'Italia Destroyers, Frigates, and Corvettes By Robert Jackson Cacciatorpediniere  - Wikipedia  Antonio_Pigafetta  - Wikipedia  - Utente: Eduardo Beck Le navi della Marina Militare Italiana di Alberto, Riccardo e Gastone Piccoli Cacciatorpediniere Italiani  di Hugo von Zeschau Navi e armi italiani in 3D della 2GM di Pino Capitaneo http://regioesercito.dns1.us/articolivari/battconv.htm(http://regioesercito.dns1.us/articolivari/battconv.htm)  La battaglia dei convogli  A cura di Enrico Paradies